lunes, 27 de junio de 2011

Moro

Espe y yo nos habíamos ido a vivir juntos. El piso de El Juncal era un típico apartamento para estudiantes. Las habitaciones tenían pupitres, mesas de estudio pequeñas, como robadas de una escuela. Aún no tenía ordenador, pero todo el tiempo sólo pensaba en escribir. Así que escribía a mano, sobre papeles que manchaba con cicatería, sin darle un respiro a los folios, sin respetar los márgenes. Sobre uno de aquellos pupitres, escribí a mano Perrera. Pero en medio de la escritura de Perrera se me coló otra novela. La irrupción fue tan imperiosa que no regresé a Perrera hasta que no completé la escritura íntegra de la novela impertinente, lo que me ocupó casi un año.

La novela se llamó Moro, y durante casi diez años ha permanecido metida en un cajón y en el disco duro de un ordenador. Es una novela larga, que tiene un arranque de novela de aventuras y un final de novela negra. En general es una novela bastante negra, en el sentido extenso de la palabra: oscura, grisácea, áspera, poco alegre.

Quise contar la historia de un árabe que cruza el estrecho en patera. Cómo consigue sobrevivir a la aventura de atravesar el estrecho en una embarcación, junto a otros 50 inmigrantes, para comenzar, ya en tierras españolas, la auténtica aventura. En verdad es una novela sobre las nuevas formas de esclavismo, sufridas sobre la piel de un marroquí que va superando distintas pruebas a través del ejercicio de la violencia.

Para escribir Moro, me documenté como nunca antes lo había hecho con ninguna otra novela. Visité a asociaciones de ayuda a la inmigración, los huertos onubenses de fresa en los que trabajan los inmigrantes, los lugares en los que viven. Hice el recorrido que el protagonista de mi novela realiza desde que llega a la costa de Tarifa. Visité todos los espacios y lugares de la novela. Quería recrear de forma desnuda y sin adornos todos los espacios y situaciones contenidas en la trama. También consulté bastante documentación, visité hemerotecas, recurrí a Internet.

A la hora de escribir, sin embargo, opté premeditadamente por una forma mucho menos exuberante de la que acostumbro. Quise que el tono de la historia fuera lacónico, contundente, seco. Como narrador, intenté por una vez mantenerme al margen, limpiar el texto de valoraciones, no inmiscuirme en el desarrollo de la trama. Dejé que mi incontinencia expresiva supurara exclusivamente a través de las metáforas, de las imágenes, pero siempre con una orientación muy visual.

Después de escribir la novela, la dejé dormir en el cajón. Después de tanta contención, después de tanta formalidad, me explayé con Perrera, donde todo es más bien excesivo, y en cierto modo luminoso. Porque Moro siempre me pareció demasiado oscura, demasiado dura, quizá porque el foco estaba excesivamente cerca de la realidad narrada. En Moro soy menos exhibicionista, me interesa el ritmo y la cadencia pero de forma mucho más contenida, más sobria. Hay también mucha más insinuación. Para entendernos, no lo cuenta todo.

Aunque la novela siempre durmió en el cajón, en más de una ocasión la rescaté y en algunos tiempos muertos la hojeaba, consciente de que la historia seguía teniendo bastante fuerza. Mientras tanto, iban ocurriendo cosas. Cosas como, por ejemplo, el cambio en los flujos de la inmigración ilegal que llega de África, y un sistema de vigilancia mucho más férreo en la zona del estrecho.

A pesar de todo, compruebo que prácticamente nada ha cambiado en los diez últimos años. Ahora no se llaman pateras sino cayucos. Ahora no zarpan desde Marruecos, sino desde más lejos. En cualquier caso, el árabe que llega ilegalmente a España sigue siendo un moro, peor que un paria, un desheredado sin voz, no mucho mejor valorado que cualquier bestia. El africano que decide cambiar de mundo y echarse al mar a la búsqueda de un futuro pone en marcha una aventura descomunal. Una aventura trufada de desgracias, de infortunios, de dolor. Una verdadera epopeya de sufrimiento que, sorprendentemente, ha sido nulamente abordada por la literatura española, quizá porque resulta tan cotidiana que ha dejado de llamarnos la atención.

Así que finalmente me lancé. A sugerencia de mi amigo José Ángel Barrueco, también autor de esa editorial, me decidí por fin a enviar el libro a Eutelequia. Y finalmente, como la patera de Hassam, el protagonista de mi libro (aunque espero que con mayor fortuna), el envío ha llegado a buen puerto. En octubre, saldrá publicada en esta editorial madrileña, osada y valiente, en la que comparto colección con otros obreros literarios a los que admiro como Patxi Irurzun o el propio Barrueco. Ya os iré informando. Como podéis imaginar, estoy bastante ilusionado.

6 comentarios:

Fran G. Matute dijo...

No me sorprende la noticia porque ya me la adelantaste en una de nuestras veladas culinarias, pero ahora te digo que estoy deseando leerte de nuevo en formato grande. Enhorabuena!!!

Anónimo dijo...

Daniel es atractivo para mi leer tus autoObservaciones, tu percepcion de ti mismo y tu arte en el "juntar palabras".
Es atractivo y aprendo mucho porque yo no teniendo aptitud para ser escritor y careciendo mucho en esto, logro al menos identificar metodo, estilo, algo de la tecnica, mecanica incluso dinamica en la gramatica y esto del arte de juntar palabras. Si yo fuera parte de una universidad que contrara escritores para impartir literatura, yo usaria este escrito de Moros como una introduccion a quien eres y tu potencial como profesor en alguna universidad.
Seria parte de tu "Resume" o tu CV como llaman en Europa.

Algun dia podrias impartir curso en alguna universidad en Inglaterra o en los US si tuvieras la comezon de vivir en otro pais.
Literatura en Espannol con mas que nada experiencia en el estilo Andaluz. ;-DDD
Con Moros, ahora mismo he logrado algunos puntos necesarios en mi asisitir a chavales Europeos que NO aprobaron un examen de Ingles que los USA obligan al alumno extranjero. No aprobaron y como consecuencia, no han ido a Europa ni Asia a su vacacion de Verano.
Aqui estaran conmigo y es mi reto que aprueben en Sept. Mi asistir es con el escrito de ensayos? essay writing.

Anónimo dijo...

He captado puntos con solo leer esta narracion de Moros.

Entrando en el tema Moros, ya antes habre mencionado en tu blog que en Espanna algunos espannoles son renuentes, tienen cierto repudio a "los moros".
La ironia es que un hombre que nos asistio en una agencia de viajes en Madrid se llama J. Abdala y otro se apellida Alcala.
Ambos dijeron a nos. A mi los moros no me van. Yo con los moros nada. Pediamos info. sobre ir a Marruecos. Me quede pensando si conoceran el ancestral que encierran sus apellidos. En Algeciras toda persona nos decia que para visitar Marruecos lo indicado y seguro era ir en grupo.
Segun historias, viajar uno solo es riezgo.
Cruzamos el estrecho de Gibraltar en un Ferry gigante de una compannia Noruega, con el personal del Ferry todos siendo Noruegos.
La corriente de la entrada del Atlantico es o fue tan turbulente que olas GIGANTEZCAS cubrian el Ferry totalmente y como el ferry tiene ventanas de plexo glass o vidrio fuerte, uno puede ver el agua cubriendo el barcazo completamente.
Como experiencia fue maravilloso pero si regreso, volare en vez de Ferry. No mas ferry. Como haran los que cruzan en balsas?

En Marruecos encontre tambien alta sensualidad, sexualidad, sensibilidad, todo con una mezcla de ternura, misterio e incluso enganno.
El Marroqui tiene una idiosincracia llena de ancestral y misterios exoticos para nosotros.
Observe que el guia llevaba un revolver y nadie en Tangier se acercaba a nosotros. Alguien en un Cafe dijo que el Rey tiene instruido que si un turista es acosado, el guia tiene autoridad para arrestar a cualquier Marroqui que rompa el orden.
Pense mi unica oportunidad de conocer mas es mientras nuestro grupo tenia estipulado 2 horas para comer en un rest. estilo Marroqui.
Aproveche para caminar solo algunas calles y mas de 5 Marroquis me detuvieron pidiendo ayuda para SALIR y cruzar a Espanna.
Algunos ninnos de 7, 8 annos querian pegarse a mi como si fuera posible yo los pusiera en el Ferry conmigo para el regreso a Espanna.
Vi una pasividad que no se si es relativa, nunca habia visto tal pasividad de la gente en Cafes, en parques y era curioso detalle porque me preguntaba a que hora hacen su empleo? Como tanta gente en descanso en calles y Cafes? Jamas vi esto antes.

Aqui en USA tenemos Marroquis que vinieron aqui para abrir negocio, estudiar y hacer su vida. Muchos vienen via Madrid, NYC y de alli se esparcen en los EE.UU. Muchos llegan sin una peseta y ahora son duennos de supermercados, restaurantes, algunos estacionan coches en hoteles de cadenas caras.
Se llama Valet Parking. Todos los que conozco ahora son "ricos". $$$$$
Aqui forman un aspecto exotico que les contribuye a su aceptacion porque aun fisicamente no son personas comunes aqui.
Al final del dia vienen a ser algo como atraccion en las ciudades.
Aspectos de lo que narras, son aspectos que aqui son vividos por gente que sale de Cuba en balsas y gente que cruza de America del Sur a Am. Central, luego el peligroso Mexico y cruzan finalmente el desierto en Texas, New Mexico y Arizona.
Ahora aqui hay mas restriccion y vigilancia, es mas dificil para un recien llegado pero aun asi, todavia llega gente que logra hacer realidad sus suennos y con horas y horas de empleos, en veces 3 empleos al dia, logran al final establecer su propio negocio.
Siempre que tengo oportunidad los "entrevisto" quiero saber sus tribulaciones y sus logros. Algo aprendere. ;->

Anónimo dijo...

Daniel, solo como otro detalle para TI. Veo que puse la palabra Moros, cuando tu titulo es : Moro.
El otro detalle mas, es una rareza o ignorancia o algo que para mi siendo ninno, era como un insulto a mi inteligencia.
Estaria yo en mis 10, 11 annos cuando mis padre y madre no sabian donde instalarme para mi educacion elemental
Iba yo com pelota de Tennis, de los US a Mexico y viceversa.
Desde kinder fui ninno "rebelde". En su desesperacion, me enviaron a un colegio en el norte de Mexico. Fue un anno infernal, pero tambien fue un anno que en vez de ablandar mi caracter, lo reforzo con mas rebeldia, rebelion y rechazo a mentalidad rebanno.

Creci con una mezcla de culturas desde mi infancia y atribuyo a esto, yo empece mi rebeldia, mi rebelion en cuanto a mentalidad borrego y mentalidad individualismo.
Es un colegio LaSallista de congregacion catolica, los "profesores" eran venidos de Francia y Espanna. Era para ninnos "ricos". Casi todos recien emigrados de Europa.

Mis companneros en clase, en escuela elemental eran ninnos que habian escapado la dict. del Generalisimo y en mayoria eran ninnos Sefarditas que llegaban en grupos, habiendo escapado de Barcelona y lo que parece alla llaman Las Vascongadas? Mucha familia de Espanna salio de la parte norte, centro norte y norte este y oeste de Espanna.
Llegaban aviones y trenes llenos de familias que escapaban Espanna. Espanna era misterio, era como es ahora para nos. Korea del Norte.

En fin. En mi "colegio" o escuela, habia varios festivales durante el anno escolar. Para mi en mi edad de 10, 11 annos eran perdida de dinero, eran estupidos y yo jamas acepte participar. Otro dolor de cabeza para mi familia. El ninno se NIEGA a participar. Asi avisaban a mi padre.
Al final termine con mi educacion con el sist. de EE.UU. donde uno puede tener iniciativa mental, uno puede debatir, pensar y contrariar.

Un festival en el anno escolar era Las Fuerzas del BIEN contra las Fuerzas del MAL. Asi se llamaba el estupido festival.
Lo que yo en mis 11 llamaba: Las fuerzas de la estupidez. Y nada mas.
Daniel. Creelo o no, y mira que tengo fotos.
En el festival habia Moros y Cristianos. Ya imaginaras quienes eran las fuerzas del BIEN y quienes las Fuerzas del Mal.
Para MAS!!!!! la ignorancia era a grado alto que los "profesores que profesaban" advertian a nosotros los ninnos que si nuestras notas eran bajas en aprendizaje y dedicacion, la semana del festival, seriamos instalados en "las fuerzas del MAL". Si. Seriamos Moros, vestidos como Moros y actuando como Moros.
NO, No seriamos Cristianos. Era el festival de "las cruzadas". Vestian a los pobres ninnos borregos, como cristianos y como moros.
Luego empezaba el circo romano. Romano porque era una barbarie casi de gladiadores y fieras. Eran las Cruzadas y claro que estaba establecido que los Moros perderian, porque tenia que triunfar el BIEN. ;-DDDD
Todo aquello era una barbarie. Habia ninnos vascos, habia ninnos de Madrid, habia ninnos gallegos y en la brutez del profesorado ubicaban al ninno con moros o con cristianos. Todo era hecho en el nombre de dios y el nombre de las fuerzas del BIEN. ;-DDDD

Yuri dijo...

Daniel, me ha gustado el apunte de "obreros literarios". En literatura, como en todo hay obreros y hay ingenieros.

José María Cumbreño dijo...

Enhorabuena, Daniel. Estoy deseando leer la novela. Seguro que, como tus libros anteriores, es magnífica. Un abrazo.