lunes, 26 de septiembre de 2011

Los espejos son para mirarse

Volvemos de pasar el fin de semana en la playa. Como Pablo suele marearse, y Alicia enseguida se queja de picores en la espalda, del calor, de la luz del sol que le invade las pupilas y no le deja ver con nitidez la tele (esa pequeña tele que mi cuñado mecánico incrustó con habilidad en el techo y que hace más livianos los escasos viajes que nos permitimos de un año a esta parte), Espe se muda al asiento trasero. Ocupa su lugar entre las dos sillas de los niños, y se encarga durante todo el trayecto de avituallar a los críos, ejercer de animadora social y de todo lo que se tercie. Busco entre los DVDs alguno que sea del gusto de todos. Con la obra que tenemos en casa, he perdido el rastro de la película de Bob Esponja, la única que garantiza una hora y media de calma en el asiento trasero. Así que, después de una fatigosa negociación trufada de gritos, refunfuños –Pablo- y reprobaciones –yo-, nos decantamos por una de las películas de Disney que aún no han visto.

Empieza la película, los tres se callan. Yo, en la zona delantera, veo otra película. El espejo retrovisor contiene, como en una orla, los rostros de los tres: madre e hijos, siguiendo la película. Es, pienso, una película hermosa, es la película más hermosa que he visto nunca. Me gustaría, pienso en un momento determinado, poder congelar la imagen de ese espejo, que pueda conservarla siempre y verla cuando se me antoje, como un retrato dinámico. Ignoro cómo evoluciona la narración en la película del DVD, pero la narración de mi espejo tiene una fabulosa trama. Es una trama construida a base de nimios gestos que sólo yo puedo entender, porque apelan a un lenguaje que hemos construido entre los cuatro. Nuestro patrimonio, basado en endebles señales sobre los que se construye nuestro código, nuestra historia. La forma de olerse las manos de Pablo, el modo que Alicia tiene de arrellanarse sobre el respaldo de su silla, cuando Espe besa como por descuido un hombro del mayor y éste siente un latigazo de cosquillas, la manera de Alicia de comer gusanitos, estrujándolos en la mano como pájaros despachurrados. Sé que es un patrimonio consistente pero los códigos, como la imagen del espejo, no durarán para siempre. Se harán mayores, serán independientes, se cansarán de los viejos, y Espe y yo iremos hacia otra cosa, hacia algo nuevo, una vez más. Pero aún quedará algo de esa película de mi espejo retrovisor, por lo menos en mi recuerdo, e imagino que algunos retazos, debidamente deformados por la remembranza infantil, en la memoria de mis hijos. Entretanto aspiro al imposible: conseguir que mi mujer y mis hijos no abandonen el espejo, queden contenidos el mayor tiempo posible en ese retrato dinámico, en esa película de la que desde el minuto uno ya conozco el nombre. Se llama lo más parecido a la felicidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Daniel, seguro sabras del Budismo, esa filosofia que no es religion, eso simple, sencillo de estar alerta, consciente a todo lo que vivimos en el corto instante que es la vida. Puedo sentir todo lo que sientes porque asi siento yo. Siempre observo que la realidad actuada en lo externo, es asi como eso, como un espejo.
Nuestro interno es una proyeccion o espejo de nuestro externo. No se si expreso con claridad.
Siento lo que sientes porque puedo identificarlo. Tu gozo en mi es palpable, lo he vivido, lo vivo, lo vivo todos los dias, cada instante.
Otra vez soy repetitivo, asegura tener estos escritos en manera que tus hijos, tu Espe y tu los tengan para las generaciones venideras.
El sermon, el instante Buddha de hoy esta hecho con leer Los Espejos son para Mirarse. Que privilegio.

Anónimo dijo...

Daniel, un comentario de mi madre despues de leer Los Espejos son para Mirarse fue textualmente asi: Es una maravilla como expresa Daniel sus sentimientos, lo que es su vida y su familia para el. PERO MAS maravilla es que lo sienta como lo siente.
Mi madre tiene su Ipad y le ha sido util porque puede aumentar el "font", las letras.

Daniel, se que en todo sitio, toda ciudad pais, existe de todo.
Lo que no logro aun definir o asimilar es que no conocia y mi imagen de Sevilla era distinta, aun sabiendo que de todo hay en todo.
PERO no habia sentido algo como lo que ahora veo y percibo de este aspecto de Sevilla.
Veo que el RETO es grande en un aspecto de Sevilla donde tambien vive la apatia. Esta viva la apatia.
Un dia un alumno chaval dijo a mi: Tu sientes mucho todo porque cargas mucho y lo que sientes lo proyectas, lo compartes y esto es util en la ensennanza.

Y aludo a esto porque tu eres un escritor y haces arte y no se cuantas horas pasaran antes que llegue a Sevilla la cruda realidad de que empiecen a cerrar librerias y bibliotecas. Asi como ya lo estamos viviendo en los US. Recuerdo en un viaje a Sevilla, lo PRIMERO que tenia en mi lista era ir a la libreria Antonio Machado.
Estaba en la calle Alvarez Quintero # 5.
En mismo Madrid, en Barcelona nunca encontraba libros que queria y los encontraba en aquella diminuta libreria en Sevilla.
Buscabamos la libreria, sabiamos donde estaba, pero no reconociamos que ya era otro negocio.
Pregunte donde estaba ubicada, el nuevo local. La mujer dijo: PUES NADA, que las grandes librerias, los monopolios se la han comiiio.
Dijo: Vaya usted a tal y tal calle y alli encontrara una libreria grande. Libreria que estaba en lo que habia sido un cine.
Estaba cerca del Cafe La Campana. Fuimos a la grande libreria y no tenian los libros que llevaba yo en mi lista.

Aqui conoci varios escritores famosos en las librerias, venian promocionando sus libros, haciendo seminarios, conferencias.
Esto ahora ya es cosa muerta, cosa del pasado. Se acabo la cultura de las librerias.
Me pregunto mucho COMO HABRIA SIDO SI hubieses leido Los Espejos son para Mirarse, en una audiencia, en un grupo de lectores asiduos en una libreria.
Alli sentados viendote, escuchandote y despues haber tenido algunos comentarios de tu escrito.

Habria habido la misma apatia, la misma ignorancia voluntaria, el mismo vacio expresado con los sonidos del silencio, el sonido de la indiferencia?
Veo el futuro del arte y el artista como entrando en un tunel NEGRO. Quiero pensar, continuar pensando que esto todo es el nuevo RETO.
Lo que no se ahora es como fabricar la posibilidad.

Los viajes que no hice dijo...

¿Estás seguro de que es "lo más parecido", pero que "no es" felicidad?

Anda ya...